Si mi vida tendiera de un hilo
y ese hilo fuera de tu suspiro
Si dejaras de suspirar un día
más nada de mí quedaría
Si mi vida tendiera de un hilo
y ese hilo a su vez de tu latido
Si tu corazón dejara de latir
no tendría razón para existir
Si mi vida tendiera de un hilo
y ese hilo del suspiro de tu latido
Si yo con ahínco te lo pidiera
¿te quedarías conmigo si quisiera?
No es literatura moderna ni buena poesía. Es verso y prosa a mi propio estilo.
miércoles, 30 de junio de 2010
martes, 29 de junio de 2010
Noventa lunas
Un beso no fue suficiente para él, que ya la quería desde hacía noventa lunas. Esas que al mirar, tenían su rostro, tan bello e inolvidable como su firmamento. Así fue en búsqueda del segundo beso, más difícil que el primero, igual de dulce. Ese que gusta mas no empalaga, que cada bocado deja el deseo de uno más. El tercer beso llegó poco después, porque no hay segunda sin tercera y la cuarta no tarda en llegar. La sensación de tenerla por fin, cerca y sin dudar, lo dejaba bajo la cálida agonía de querer volverla a ver, de escuchar su voz. Cuando más cerca la tenía era cuando más miedo tenía de perderla, de que le diga que ya no deseaba sus besos, de miel y pimienta. Eso nunca sucedió. Los días transcurrían y cada beso era como el primero, largo o corto, lo amaba igual. Y nunca lo imaginó, pero ella también moría por él, en silencio y sin hablar... desde hacía noventa lunas ya.
domingo, 27 de junio de 2010
Tu reflejo
El reflejo de tu cuerpo en mis ojos me delata
Como lo hacen mis labios cuando hablan de ti
Que sin mencionar tu nombre, anuncian que te amo
Si te amo más y sin decirlo
Mi cuerpo junto al tuyo habla mejor
Al sentir el más leve contacto
Grita desesperado y sin saber adónde ir
Que adonde voy es hacia ti
El descanso de mis piernas agitadas
El latir descansado de mi corazón agitado
Tu cuerpo reflejado en mis ojos delatados
Como lo hacen mis labios cuando hablan de ti
Que sin mencionar tu nombre, anuncian que te amo
Si te amo más y sin decirlo
Mi cuerpo junto al tuyo habla mejor
Al sentir el más leve contacto
Grita desesperado y sin saber adónde ir
Que adonde voy es hacia ti
El descanso de mis piernas agitadas
El latir descansado de mi corazón agitado
Tu cuerpo reflejado en mis ojos delatados
jueves, 24 de junio de 2010
Volver a tu piel
Tras oler tu piel, el aroma a rosas es inodoro.
Mis otros sentidos se pierden.
La vida en blanco y negro.
Tierra arriba y techo abajo.
Que el chocolate negro, insípido.
Que mi piel, adicta a tu olor.
Difícil de olvidar.
Como uno más uno es dos.
Y dos aromas a ti.
Tras oler tu piel, la vida sin ella no es la misma.
Que no me la imagino sin ti.
Que sin ti no hay.
Sin sabores, sin colores, sin olores.
Y tu olor
Mi inspiración.
Tras oler tu piel, la vuelvo a oler.
Y a olerla
Vuelvo.
Mis otros sentidos se pierden.
La vida en blanco y negro.
Tierra arriba y techo abajo.
Que el chocolate negro, insípido.
Que mi piel, adicta a tu olor.
Difícil de olvidar.
Como uno más uno es dos.
Y dos aromas a ti.
Tras oler tu piel, la vida sin ella no es la misma.
Que no me la imagino sin ti.
Que sin ti no hay.
Sin sabores, sin colores, sin olores.
Y tu olor
Mi inspiración.
Tras oler tu piel, la vuelvo a oler.
Y a olerla
Vuelvo.
lunes, 21 de junio de 2010
¿Para qué vivir si no es con tu sonrisa en mis labios?
Más que un nudo en mi garganta, es una roca. Y así vivo el día, con esa piedra que hace de mi respiración la más difícil, que moja mis ojos y seca mi cuerpo. Así se vive sin ti, sin motivo aparente. Aparentemente vivo. Con mi duro respirar y lágrimas en los ojos. Aparentemente muero. Con mi pesado caminar y sudor en las manos. Más que profundo dolor, es un corazón roto.
Mi amado
El que ha amado conoce el olor a rosas. El sabor agrio que deja el corazón roto en mil pedazos bajo el paladar. Ha visto el cielo y luego ha caido de cara al lodo. El que ha amado conoce de amor y dolor porque los ha experimentado simultáneamente. Sabe de alegrías y perdón, siente celos y calor. El que ha amado ha aprendido a vivir. Mira el mundo distinto y lo llena de color. Ha conocido la paz en los ojos de su amado. Y ahí ha construido su hogar. El que ha amado no sabía cómo hacerlo y aprendió en el camino. Ama y lo da todo. El que ha amado se ha equivocado, no una sino mil veces. No poco sino mucho. No con malicia sino con arrepentimiento. El que ha amado, amado ha.
sábado, 19 de junio de 2010
Sonrisas
A las seis y veinte sonó su despertador. Lo apagó y sonrió. Con la misma sonrisa fue directamente a su baño. Poco después regresó a su cuarto y se arregló. Y aquella sonrisa aún brillaba. Cogió las llaves de su carro y fue al encuentro del motivo de su sonrisa. Era él. Y la esperaba con otra sonrisa, muy parecida a la suya. Se saludaron con un beso, subieron al carro y se dirigieron al sitio donde la rutina cansa pero no aburre. Donde pasaban seis días por semana, entre seis y doce horas al día, y aprendían sobre el mundo y cómo sobrevivir en él. Así pasaban el día y la sonrisa nunca se iba. Esa que rompía todos los silencios, de ellos, la que callaba todos los besos y sorprendía todas las miradas.
Eres el amor de mi vida - le dijo sonriendo.
¿Cómo sabes? - respondió con la sonrisa que caracterizaba sus labios
Por tu sonrisa - él
¿Qué tiene? - ella
Es la del amor de mi vida - sonrió
Ella sonríe por él y él por ella. Nunca antes el mundo había visto dos sonrisas tan iguales. Envidiables por todos los que los veían, juntos o separados, esa nunca se iba. Que la imagen del otro, en su mente, grabada como en madera de cien años. Tallada en sus corazones. Reflejo en sus labios. Luz en sus miradas. Color en sus rostros. Ella es su sonrisa y él la de ella. Y sonrieron.
jueves, 17 de junio de 2010
Cuatro líneas para ti
un unicornio azul cruzaba el puente
y todos contemplaban
mientras yo amaba
al chico que de la mano me sujetaba
y todos contemplaban
mientras yo amaba
al chico que de la mano me sujetaba
martes, 15 de junio de 2010
"I can make your bed rock"
Me recostaba en su cama, hablaba con él, nos contábamos nuestros días, lo usual. Juntos mirábamos el techo y de vez en cuando me preguntaba si lo amaba, a lo que yo siempre respondía "sí, con todo mi corazón", ponía voz de infanta y lo repetía unas tres veces. Conversábamos sobre los estudios, el trabajo, nuestros amigos, fútbol, el amor, películas, libros, canciones y muchos otros temas que habían marcado nuestras vidas de una forma u otra. Al recordar anécdotas, yo empezaba "recuerdas cuando tú y yo...", y no llegaba a terminar la frase sin que él me corrigiera con un "no somos tú y yo, somos nosotros". Yo solo temblaba de amor. Juntos sudábamos nuestros días y noches, nos quitábamos el frio, soñábamos, éramos nosotros. Yo era la reina de su cama, la doncella de su almohada. Él era mi abrigo, mi espejo y me reflejaba en el. Éramos nosotros.
"I can make your bed rock" - él cantaba.
Cantaba mientras pasaba nuestra canción del momento y estallábamos en carcajadas, nos mirábamos y no resistíamos al beso que nuestros labios nos invitaban a compartir con ellos. Yo sabía que él era el único que movía mi cama de esa manera, sabía que yo era la única que hacía lo mismo con la suya. Así nos movíamos y éramos nosotros, una vez más.
"I can make your bed rock" - él cantaba.
Cantaba mientras pasaba nuestra canción del momento y estallábamos en carcajadas, nos mirábamos y no resistíamos al beso que nuestros labios nos invitaban a compartir con ellos. Yo sabía que él era el único que movía mi cama de esa manera, sabía que yo era la única que hacía lo mismo con la suya. Así nos movíamos y éramos nosotros, una vez más.
domingo, 13 de junio de 2010
Contigo aprendí a ser
Ser amanecer del sol que nace sobre tu mar, azul y verde. Y atardecer del sol que muere bajo tu cama, roja y jazmín. Ser una constelación brillante sobre tu cielo. Y oro bajo tu propiedad privada. Ser todo bueno, perfección entre lo imperfecto. Y toda tuya, entre cadenas que liberan. Ser la letra en mayúscula que inicia tu historia. Y el punto final del "y vivieron felices para siempre". Ser dueña de tus brazos. Y de tu último suspiro. Ser contigo. Y por ti.
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