sábado, 27 de febrero de 2010

silencio contigo

No malogres el momento con palabras, a esas se las lleva el viento, contigo prefiero el silencio. Y así nos quedamos, robándole minutos al tiempo, sin saber que él nos robaba a nosotros.

entre dos

Con tus manos dibujaste nuestra traición, nuestros dedos largos entrelazados mientras dejábamos que el silencio hablara por nosotros. Pocas palabras se escucharon, dos corazones latiendo como tambores no dejaron espacio para conversar. Tu pelo en mi cara y lo confundo con el mío, confundo mis dedos, confundo el sonido de mis latidos. No te acerques más porque no sé si podre resistirme de nuevo, no te acerques porque habremos sellado nuestra traición.

Y te acercaste.

martes, 23 de febrero de 2010

Aquel muro y la confianza que te tuve

Y qué fácil perdió su confianza en ella aquella noche en que el muro de ladrillos se vino abajo con tan solo un disparo de palabras que venía de cualquier otra persona menos de la portadora del arma. Creía que los ladrillos eran firmes e indestructibles, que jamás perecerían ante cualquier ataque externo.

En los días siguientes, empezó la reconstrucción del muro, ladrillo, cemento, ladrillo, esa era la fórmula que le habían recomendado anteriormente como la infalible. Tal vez debía darle otra oportunidad, quién sabe y en la primera vez el cemento estaba húmedo, todo muro merece ser reconstruido.

Antes de llegar a la mitad, pasó un fuerte viento que volvió a destruirlo por completo, y ahí estaba de nuevo, en el piso, partido en mil pedazos, débil, roto, débil y roto en mil pedazos. Pero un constructor de muros nunca se rinde, así que invirtió más tiempo y dinero para conseguir un ladrillo de mejor calidad.

De nada le sirvió, el muro aún no había sido levantado totalmente cuando fue atingido por otro disparo. Al verlo caer y ocasionar una enorme nube de humo, el constructor no tuvo que sufrir de nuevo para darse cuenta de que aquél no era lugar para estar levantando un muro. Su confianza estaba totalmente perdida y qué pena, enorme pena la que sentía, desilusión, fracaso, decepción, pena, enorme pena.

Ahora recuerda aquella noche, la del primer disparo, y menos mal, menos mal sabe que aún tiene muros sólidos, confianzas que valen la pena. Y el francotirador, en el que más confía, él hace su trabajo, impecable, fiel, sobretodo fiel, y ay del constructor si lo pierde.

Si algún día este relato encontrará un final feliz,
ni su autor lo sabe.

lunes, 22 de febrero de 2010

Por fin por siempre

Por siempre
Es un día
Mi vida
Sin ti
Qué haría.
Una noche es
Por siempre
Mi vida
Contigo
Qué no haría.
Tus manos y
Las mías
En sueños de
Una quinceañera
Que espera

Y espera
El día y la
Noche en que
Mi vida

Él
La verá y
Será
la única.
Suya
Por fin

Triste inspiración la que me das

Ríos profundos
Arguedas sin lágrimas
Para llenarlos
Y a mí
Me sobran

Motivos para amarte
Días para extrañarte

Y le dije a Pedro
Llévame a Comala
Que aquí he sido feliz
Y no debo volver

Y le pido a un Buendía
Llévame a Macondo
Que aquí ya no soy feliz
Y no debo volver

Y como se aman
“Ciertas cosas oscuras”
Así como Neruda
Te amo yo

sábado, 20 de febrero de 2010

Contigo por siempre

No si es así
No a la distancia
No sin tus manos
No sin confianza

Si hubiera amor
Si no temiera
Si pudiera durar
Si yo supiera

Con frío en el alma
Con fiebre de cuarenta
Con sal en los labios
Con la fe que revienta

No sin ti
Sí contigo
Ahí sí
Por siempre

Que la desesperanza no te venza

Que el amor no sea tu mayor dolor

sino tu mayor orgullo

Por si no había quedado claro (con algunos ajustes)

Con una mirada dice que jamás me dará la espalda. Ya sé que una vez me dijiste que no debía confiar tanto en alguien, que no era conveniente poner las manos al fuego por una persona, pero es que tú no la conoces como yo.

¿Me explico? Ella no me juzga, ella no me cuestiona, ella me apoya aunque muchas veces no comprenda. No me lo repitas, ya sé que también me dijiste que muchos amigos son así y que no por eso duran para siempre, una vez más, tú no la conoces como yo.

¿Me explico? Ella conoce mis miedos y mis deseos, ella conoce todas mis miradas y carcajadas. Ella se rie conmigo, aunque no le dé risa y llora cuando lloro, pues mis dolores, los hace suyos y mis amores, sus amores son.

No me digas de nuevo que hay muchos hipócritas, que los secretos no existen y que la amistad se trata se simples relaciones de conveniencia, pasajeras, pues tú no la conoces como yo.

¿Me explico? Por la mañana (si es que, por algún milagro, está despierta), por la noche, por la tarde o por la madrugada (como nos gusta); en los juegos, en las peleas (nunca tan frecuentes), en las pistas de baile (solo si es hasta abajo y con muchas vueltitas) o en la segunda película del cine: ella siempre está ahí. En mis oraciones, en mis pensamientos diarios, en las fotos de mi cuarto y escritorio, en mis recuerdos y en mi futuro: ella está.

Ya sé que el tiempo pasa, que los recuerdos se olvidan y que las personas vienen y van. Pero también me dijiste que lo único que queda es la familia. ¿Quién dijo que lo que mantiene unida a una familia son los lazos sanguineos? ¿Cuántas madres matan a sus hijos (incluso antes de que nazcan)? ¿Cuántos padres abandonan esposa e hijos y se van con otra? ¿Cuántos hermanos se apuñalan por la espalda?

Entonces, si la sangre no es lo que más une a una familia ¿Qué es lo que realmente las une? Pues es el sentimiento verdadero de que el uno pertenece al otro. Que tu madre siempre será tu madre, que tu hermano jamás dejará de serlo y que tu padre puede vivir en otro lugar pero sigue siendo tu padre. Es el saber que, pase lo que pase, ellos estarán a tu lado, porque Dios así lo quiso.

¿Me explico mejor? Ella no es igual a los demás, porque ella es familia. No es una relación de conveniencia, el colegio terminó hace más de cuatro años. No es una emoción del momento, la vida nos lo ha resfregado en al cara. Tampoco es hipocresía, ningún hipócrita podría estar a mi lado en todo momento.

Solo hay una respuesta, solo puede ser una cosa: Amistad. Pero ¿qué es la amistad sin amor? Emoción pasajera, sin sentido. Y ¿adónde puede llegar la amistad sin la unión familiar? No más lejos de lo que llegaría una gatita en el desierto, sin saber adónde va, sin agua.

La amistad se basa en el amor y se concreta en la familia.

Y ella, ella es mi amiga.

¿Me expliqué bien?

viernes, 19 de febrero de 2010

Reflejo perdido

Reflejo de tus ojos en los míos son las madrugadas de soledad,
Las tres monedas de peaje,
El verano de una obesa,
Nieve en Nigeria,
Un abrazo del amigo hipócrita,
Bandera izada hasta la mitad,
La candidatura de Lourdes Flores a la presidencia,
Un beso con sabor a tabaco y cerveza,
Mi hermana con vestido largo,
China sin muralla,
Berlín con muro,
Manos venosas a los veinte,
Viaje sin regreso,
Reflejo de tus ojos en los míos es soledad de madrugada.

jueves, 18 de febrero de 2010

mi dedo índice en tu mano

-A-
Pongo mi dedo índice en tu mano y así podría caminar el resto de mi vida, acompañada, así pasa mi adolescencia y de pronto me gradúo, y tú ahí, mi primer trabajo de verdad, y tú ahí, un vestido y otro, a ver cuál es el perfecto para la ocasión, no me lo compro sin tu aprobación, me caso, tú en segunda fila (ni primera ni tercera), el bautizo del segundo ñaño, tú cargándolo, yo sonriendo, mi dedo índice en tu mano y un arcoíris se dibuja en el cielo, el agua cae en su frente y comprendo que no pude haber elegido mejor, el ñaño estará en buenas manos y ahora él coge tu dedo índice, acompáñame a buscar nido, colegio, uniforme, ropa, muebles, necesito depilarme, la brasilera nunca más ¿te acuerdas? ¡Cómo olvidarlo! Coge a los niños, vamos a la playa, al diablo con la chamba, quiero vacaciones, el amanecer que se veía desde una cama, ahora, desde un bar miraflorino a la moda, y pensar que los creía viejos, viejas las dos, vieja tú, pero mi dedo sigue ahí y lo coges fuerte porque la vida no deja de golpear, ay de mí si lo sueltas, ay del vestido y la boda perfecta, del ñaño, del nido, de los muebles, de los primos, del arcoíris que no volvió a salir sobre mi casa.

-B-
Pongo mi dedo índice en tu mano y así podría caminar el resto de mi vida, acompañada, así pasa mi adolescencia y de pronto me gradúo, y tú ahí, mi veinte de enero, y tú ahí, la cortadita de pelo, el corazón blanco y luego el negro, que ahora vivo allá y luego por aquí nomás, me mandan a provincia, no dejes de mandarme mails, voy a ir a Misa de Navidad, qué tal tu ñaño, el próximo lo quiero para mí, qué tal en la corte y los clientes difíciles, aún no creo en el socialismo, ¿me llevas al centro? ¡Claro! Mi dedo índice en tu mano y un arcoíris se dibuja en el cielo, y te vas a dormir un viernes “a esta hora se está despertando y bañando con agua fría”, y cada día antes de dormir “Señor, bendícela y a su familia también”, y la edad llega aunque estés de negro, viejas las dos, vieja tú, pero mi dedo sigue ahí y lo coges fuerte porque la vida no deja de golpear, ay de mí si lo sueltas, ay de las tentaciones más difíciles de vencer, de los lindos recuerdos y todo lo que aprendí del español, del arcoíris que no volvió a salir sobre mi casa.

-C-
Pongo mi dedo índice en tu mano y así podría caminar el resto de mi vida, acompañada, así pasa mi adolescencia y de pronto me gradúo, y tú ahí, mi veinte de enero, nuestro veinte de enero, y tú ahí, ni crean que en el mismo cuarto, la cortadita de pelo, el corazón blanco y luego el negro, que ahora vivo allá y tú por el otro lado y luego por aquí nomás, usted a Arequipa y usted a Trujillo, usted con los niños y usted a la coordinación, de pronto a Francia y las lágrimas lo dicen todo, yo nunca aprendí francés, Padre le prometo que aprenderé rápido, no a usted la queremos en la contabilidad, mi dedo índice en tu mano y un arcoíris se dibuja en el cielo, ahora las Laudes y las Vísperas nos unen, ¿Me extrañaste? ¡Claro! Entonces dime algo bonito, tu francés ha mejorado y tienes una arruga más, viejas las dos, vieja tú, pero mi dedo sigue ahí y lo coges fuerte porque la vida no deja de golpear, ay de mí si lo sueltas, ay de las tentaciones más difíciles de vencer, de las apariciones extrañas que nos espantan, del blanco y del negro, de los viajes, del arcoíris que no volvió a salir sobre mi casa.

-D-
Pongo mi dedo índice en tu mano y así podría caminar el resto de mi vida, acompañada, así pasa mi adolescencia y de pronto me gradúo, y tú ahí, veinte de enero, y tú ahí, ahí yéndote con las de blanco y negro, y yo feliz por ti, y no lo asimilo, te extraño, me caso en Abril (pide permiso o te mato), tú en segunda fila (ni primera ni tercera), el bautizo del segundo ñaño, tú cargándolo, yo sonriendo, mi dedo índice en tu mano y un arcoíris se dibuja en el cielo, el agua cae en su frente y comprendo que no pude haber elegido mejor, el ñaño estará en buenas manos y ahora él coge tu dedo índice, corazón blanco y luego negro, escríbeme, llámame, te vas y las lágrimas lo dicen todo, ¿Me extrañaste? ¡Obvio! Entonces dime algo bonito, eres el pingüino más lindo del mundo, te invito a almorzar, claro que te jalo al centro, pídeme lo que quieras, se te sale una cana por el costado, viejas las dos, vieja tú, pero mi dedo sigue ahí y lo coges fuerte porque la vida no deja de golpear, ay de mí si lo sueltas, ay del matrimonio perfecto, del ñaño, de los lindos recuerdos y todo lo que aprendí del español, del arcoíris que no volvió a salir sobre mi casa.