domingo, 14 de marzo de 2010

Trivialidades

Mis manos sudan y me quito los aretes, siempre me han parecido incómodos, más aun si estoy recostada. Mis manos no sudan siempre pero lo hacen ahora y no sé por qué, tal vez eres tú. Odio el sudor de mi mano tanto cuanto odio que te sientes sobre mis aretes y los rompas, esos eran mis favoritos, rojos y redondos. Nada que una buena música de fondo no pueda solucionar, no la conozco pero al día siguiente ya está en mi lista de reproducción. Traigo la almohada y una misma posición no es cómoda por más de diez minutos, rotamos y volvemos a rotar, primero tú luego yo. Los demás problemas desaparecen por un par de horas, me lo creo mientras dura, el inminente regreso a casa y nada ha cambiado. Así se repite la rutina, noche tras noche y me pregunto si algún día me cansaré, si te aburrirás, si nos ganará la costumbre, si será así por siempre, si debo dejar de hacerme preguntas. Por mientras, prefiero las noches contigo.

sábado, 13 de marzo de 2010

Las segundas

Intenciones que viven y quitan vida,
Intenciones secretas que no guardan secretos,
Intenciones segundas de terceros,
Intenciones mías y tuyas,
Intenciones tuyas contra las mías,
Intenciones buenas que mienten,
Intenciones sinceras que maldicen,
Intenciones que hablan y no escuchan,
Intenciones ciegas que sienten,
Intenciones que no se cuentan ni se guardan,
Segundas intenciones.

Una noche contigo

Una noche contigo es un día más para la luna, luna que siente lo que sentimos y vive lo que vivimos, luna que nos ve, luna cómplice, luna amiga. Una noche contigo es un día más para las estrellas, estrellas que escuchan lo que escuchamos y viven lo que vivimos, estrellas que nos miran, estrellas consejeras, estrellas compañeras. Una noche contigo es un día más para la luna y las estrellas, es una noche más contigo, es la luna y las estrellas.

martes, 9 de marzo de 2010

mírame, convérsame y escríbeme

Mírame como si fuera la única, abrázame como si fuera la última vez, cógeme de la mano y hazme sentir protegida, no me dejes nunca. No me mientas ni me ilusiones, no te dejes llevar por el momento, no me reemplaces. Convérsame como si nunca lo hiciéramos o quédate callado si así lo quieres pero no apartes tus ojos de los míos, una vez más. Temblé ayer y aún tiemblo si te veo. Tiemblo yo, tiembla mi corazón. Escríbeme verdades, no intentes engañarme, nuestra historia es tuya y mía. Pero mi presente no es nuestro y tu futuro no es mío. Y si no puedes amarme como yo lo hago, déjame ir.

domingo, 7 de marzo de 2010

Relato Ficticio II

Ella aprendió a perdonar y lo olvidó, olvidó todo y más. Mentiras, traiciones y puñaladas: qué son al lado del amor, amor verdadero. Nada, no son nada.

No puedo perdonar por más que quiera.

Dale otra oportunidad, todos nos equivocamos.

Y qué trilladas le sonaron aquellas palabras, ella sabe que todos nos equivocamos pero esta vez ella no había tenido la culpa de nada. Perdonar es más difícil si crees que eres inocente, pensó. Cuántas veces me he equivocado, a cuántas personas he herido, cuántos me han perdonado… decenas de preguntas invadieron su cabeza. Entonces, fue y pidió perdón a quien más había hecho daño.

Estoy arrepentida, ¿me perdonas?

Te perdono y lo olvido, olvido todo y más

No lo podía creer, había sido perdonada por quien más había lastimado. Más preguntas invadieron su cabeza, esta vez, con grandes convicciones por seguir aquel ejemplo, maravilloso ejemplo. Así, tomó una decisión.

Y ese día, perdonó, perdonó y lo olvidó, olvidó todo y más. Mentiras, traiciones y puñaladas: qué son al lado del amor, amor verdadero. Nada, no son nada.

sábado, 6 de marzo de 2010

Relato Ficticio (cortito)

Me corto las uñas, las limpio y las pinto. Me baño, me lavo el pelo y cada milímetro de piel en mi cuerpo. Me cepillo los dientes, me seco el cuerpo, me pongo algo encima y bajo. Caliento la cera, subo y me seco el pelo, bajo y jamás me acostumbraré a ese dolor. Subo y me cambio, me perfumo, me maquillo. Y ya va una hora. Me echo en mi cama, espero tu llamada, prendo la computadora y aparece tu nombre en la esquina inferior derecha.

Hola, qué tal?

Hola, estoy resentida.

Soy un idiota.

Sí, lo eres.

Apago la computadora, me echo en mi cama, el maquillaje se va al cacho, algo vibra y es mi celular, me pregunto quién es y eres tú. Y cómo quisiera no contestarte, odiarte por siempre, no volver a pasar por ese ritual de una hora por ti, pero no puedo. Contesto.

Hola

Hola, me quieres?

Sí. Tú?

Claro pues!

Pasan diez minutos y ahí estoy, ahí estamos. Y no, no me arrepiento de la hora anterior, de haberte contestado, de haberlo olvidado. Vale la pena, contigo, claro que la vale.

Lo harás de nuevo?

Te prometo que nunca más.

Y te creo, cómo no hacerlo si nunca me has mentido. Te creo y lo olvido. Cuántas cosas no olvidaría por ti. Por ti y pocos más, aquellos que me han tocado como tú. Los de verdad.

Y solo me prometes una, pero me das dos. Ahí estamos. Y el tiempo nos roba, de nuevo.

viernes, 5 de marzo de 2010

Para ti que me conoces

Hablar contigo es recordar cuánto te quiero y cómo no quererte si en ti confío y cómo no confiar si en mí te veo.

jueves, 4 de marzo de 2010

¿En qué momento me jodí yo?

Aún no recuerda en qué momento todo se jodió. Recuerda que todo empezó con el verano, que el arcoíris no salió y discutió con una amiga, que las malas palabras fueron el primer síntoma y que luego todo parecía normal. Recuerda cómo todo fue evolucionando, las primeras salidas al cine, la amiga que no estaba, la presencia más recurrente de otras, aquel reencuentro y aquella noche en Miraflores. Recuerda que todo empeoró cuando algo salió volando al asiento de atrás, la luz azul intermitente, dos en menos de 24 horas, dos veces, aquel día playero y aquella noche en el parque. Recuerda todo y no recuerda el porqué. Recuerda su reforma y cómo esta no funcionó, que bastó abrir la boca para que salgan aquellas palabras, que bastó salir para que algo vuelva a volar hasta el asiento de atrás. No recuerda su principio y fundamento, aquellas promesas que hizo ni cómo era su vida antes. Y ahora, ahora qué hago, se pregunta día y noche mientras recuerda, recuerda cómo todo se jodió.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Ya no escribo de amor

Ya no escribo de amor porque ya no creo en él.
Porque ese murió contigo, con la carta que nunca llegó
Porque ya no sufro, porque lo olvidé rápido
Porque un clavo saca otro clavo
Porque puede ser no correspondido
Y se pierde con la costumbre

Ya no escribo de amor porque ya no lo siento
Porque murió contigo, dentro de mi pecho
Porque ya no recuerdo cómo se siente sufrir por él
Porque un clavo saca a otro
Y se perdió fuera de mí

Ya no escribo de amor porque amor no siento, porque en él no creo

lunes, 1 de marzo de 2010

Supongo que lo que quiero decir es: Adiós

Esta noche, que hable el corazón. Mi corazón roto en mil pedazos, destruido por la confianza que te tuve, reflejado en aquel muro que nunca terminó de reconstruirse. Y no puedo evitar odiarte, odiarte porque te amo tanto como para arriesgarme, una y otra vez, a ser una estúpida. Estúpida, ilusa, doblemente estúpida y doblemente ilusa por caer en lo mismo. Y que los mentirosos se coman sus palabras, que se pudran con ellas adentro antes de esparcir su putrefacción por el mundo, mundo que no necesita más como ellos. Y que los crédulos sean más suspicaces, no todos piensan lo que dicen, menos dicen lo que piensan y pocos hacen los que dicen. Pensar, decir, hacer, cosas muy diferentes en la vida real, y qué pena, pena porque aun existen crédulos para mentirosos. Pero aquí sigo yo, andando entre crédulos y mentirosos, más incrédula que nunca.