martes, 27 de abril de 2010

Respuesta

La pregunta no es por qué sí, sino por qué no. Por qué no si mi corazón se acelera y lo sientes con tu pecho, si la luna siempre aparece de noche y la vemos los dos. Por qué no si los días se acortan y los minutos son eternos, si estamos juntos. Por qué no si extraño el instante que acaba de pasar, si estás a mi lado. La pregunta nunca fue por qué sí, si la respuesta es tan obvia. Pregúntame por qué no y te dedicaré mil poemas y relatos, pregúntame por qué no y dame una vida para responderte.

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